Líneas de comunicación: Una historia sobre tipografía

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La invención de la escritura es uno de los mayores logros culturales de la humanidad, ya que permitió perpetuar el arte, la ciencia, la historia y el conocimiento en general, reemplazando la tradición oral, limitada y sujeta a múltiples variaciones, por el legado escrito, más amplio y mucho más fiel a su autor.

Algunas veces, damos por sentado los libros y otros materiales impresos. Sin embargo, antes de la invención de la imprenta por Johannes Gutenberg a mediados del siglo XV, los libros eran escritos a mano y en general, estaban reservados para la élite, aunque la creciente alfabetización entre la clase media aumentó su demanda.

La historia de la tipografía ha sido influenciada en gran medida por la disponibilidad de tecnología a lo largo de los siglos, comenzando con la prensa de Gutenberg y continuando a través de los avances de la tipografía digital desarrollada por diseñadores gráficos en los siglos XX y XXI. Estos avances han permitido encontrar estudios que demuestran que la tipografía no solo evoca emociones, sino que también afecta nuestro estado de ánimo.

Libros para las masas

Gutenberg reconoció que ser capaz de producir libros en masa de manera rápida y económica era una perspectiva lucrativa. Se basó en el tipo móvil utilizado en Asia oriental y en las prensas de tipo tornillo utilizadas por los agricultores en Europa para idear la primera imprenta.

Debido a que Gutenberg era un orfebre, pudo crear bloques de letras duraderos que podrían usarse una y otra vez. Si bien organizar las letras para cada página podría llevar un día entero, la página podría imprimirse tantas veces como fuera necesario.

Páginas de la biblia de Gutenberg, con el tipo de letra original de Blackletter y el uso de ilustraciones decorativas.

Las formas de letras de Gutenberg se basaron en la caligrafía Blackletter que se utilizó para escribir manuscritos. La desventaja era que limitaba la cantidad de texto que podía caber en una sola página, creando libros más largos que requerían más tiempo para su paginado.

Tipos de letra que ahorran espacio

La letra Blackletter era el estándar original que utilizaban para la impresión, principalmente porque imitaban el estilo de escritura a mano de la época. Pero como se mencionó anteriormente, la desventaja era que ocupaban un espacio considerable en cada página.

En 1470, Nicolas Jenson reconoció que las formas de letras más simples darían lugar a más texto en una sola página, lo que resulta en libros más cortos con tiempos de paginado más rápidos. Creó así, la primera tipografía romana, basada en Blackletter con y letras humanistas italianas.

Las primeras tipografías romanas de Jenson eran más simplificada que Blackletter y ahorraban más espacio por página.

La tipografía Jenson fue la primera en crearse según principios tipográficos en lugar de modelos manuscritos. Su tipo romano es la base de múltiples fuentes modernas, incluyendo Centaur, creada por Bruce Rogers en 1914, y Adobe Jenson, creada por Robert Slimbach en 1996.

Mientras que la tipografía Jenson y su estilo romano ahorraban espacio en cada página impresa, otros intentaban ahorrar aún más espacio para mejorar la eficiencia de la impresión de libros. En 1501, Aldus Manutius y Francesco Griffo crearon el primer tipo de letra cursiva, lo que permitió que aún más texto encajara por página. Aunque inicialmente se inventó como una medida para ahorrar espacio, las cursivas todavía se usan para enfatizar el texto.

Un ejemplo de las primeras tipografías cursivas. Ludovico Arrighi, c. 1527

Mejorando la legibilidad

La eficiencia no fue el único desafío tipográfico abordado por los diseñadores de la época. La legibilidad de las primeras tipografías no era la más ideal, especialmente las tipografías en cursiva preferidas para ahorrar espacio.

En 1734, William Caslon creó un nuevo estilo de letra que incluía mayor contraste entre los trazos existentes en cada forma de letra. Actualmente conocida como tipo “Old Style”, estas tipografías hacen que las formas sean más distinguibles entre sí de un vistazo, mejorando la legibilidad.

Primeras tipografías de William Caslon, incluyendo estilo romano.

John Baskerville fue un paso más allá en 1757, cuando creó tipografías con formas de letras aún más distintas y negras que la de sus contemporáneos implementaron en esa época. El diseño de Baskerville fue criticado debido a la delgadez de sus trazos y sus críticos sostenían que “lastimaba la vista” y sería responsable de “cegar a la nación“. Su tipo de letra fue un fracaso comercial, pero fue revivido en el siglo XX, y desde entonces ha sido aclamada como “la mejor imprenta que jamás haya producido Inglaterra”.

La aparición de las serifas modernas

En la década de 1780, dos diseñadores tipográficos: Firmin Didot en Francia y Giambattista Bodoni en Italia, crearon serifas modernas con un alto contraste entre los trazos. A primera vista, los tipos de letra son muy similares en apariencia y muestran la calidad del trabajo de fundición de metal realizado por las respectivas compañías, ya que los trazos más delgados requieren una mano de obra mucho mejor.

Hay algunas diferencias claras entre las dos fuentes, principalmente en la apariencia y ubicación de formas de letras particulares. Debido al grado de contraste entre los trazos finos y gruesos en las serifas modernas de Didot y Bodoni, estos tipos de letra son más legibles en tamaños más pequeños. Son más adecuados para titulares y usos de visualización.

El primer tipo de letra Slab Serif

La primera tipografìa Slab Serif, o egipcia, disponible comercialmente, llamada “Antique”, apareció en 1815 y fue diseñada por Vincent Figgins y su característica principal es la falta de curvatura en las serifas.

Después de que se lanzó el primer tipo de letra egipcia, rápidamente crecieron en popularidad a principios del siglo XIX, junto con el aumento de la publicidad impresa. Algunas slab serif se desarrollaron específicamente para usarse en tamaños más grandes para material impreso como carteles.

Vincent Figgins, 1821

El diseño publicitario a gran escala también produjo el primer tipo de letra sans serif.

La tipografía Sans Serif hace su primera aparición

Casi al mismo tiempo que el primer tipo de letra Slab Serif estuvo disponible, el primer tipo Sans Serif estuvo disponible comercialmente. William Caslon IV desarrolló “Two Lines English Egyptian”, también conocido como “Caslon Egyptian”, en 1816. Este se popularizó rápidamente, y los anuncios y otros materiales impresos de principios del siglo XIX se destacaron por su uso.

Ejemplo de la Caslon Egyptian

El tipo Sans serif estaba influenciado por letras de bloque que se usaban comúnmente en la antigüedad clásica, en la que las serifas eran mínimas o faltaban por completo. A principios de 1800, Egipto tomó por asalto gran parte del mundo occidental, y tanto la tipografía como el diseño se inspiraron en el arte del antiguo Egipto y su estilo de letras en bloque.

El siguiente desarrollo significativo en la tipografìa Sans Serif se produjo 100 años después, cuando Edward Johnston diseñó la tipografía icónica para el metro de Londres, que todavía se usa en la actualidad.

Historia de la tipografía del siglo XX

El siglo 20 trajo desarrollos aún más importantes en la historia de la tipografía. El primer diseñador tipográfico a tiempo completo fue Frederic Goudy, quien comenzó en la década de 1920. Creó fuentes icónicas que todavía están en uso, incluidas la Copperplate Gothic y Goudy Old Style (basadas en los tipos de letra Old Style de Jenson).

En 1957, Max Miedinger diseñó Helvetica, posiblemente la tipografía más icónica del siglo XX. Otros tipos de letra minimalistas se desarrollaron en el siglo XX, incluidos Futura (desarrollado por Paul Renner) y Optima (desarrollado por Hermann Zapf).

Tipografía digital

El primer tipo de letra digital, Digi Grotesk, fue diseñada por Rudolf Hell en 1968. Las primeras fuentes digitales eran mapas de bits, lo que resultaba en una legibilidad más difícil para tamaños pequeños. En 1974, se desarrollaron las primeras fuentes de contorno (vector), lo que resultó en una mejor legibilidad al mismo tiempo que reducía el tamaño de los archivos.

A finales de la década de 1980, se crearon las fuentes TrueType, que permitieron que tanto las pantallas de la computadora, como los dispositivos de salida y las impresoras, usaran un solo archivo. En 1997, se inventaron las fuentes OpenType, que permitieron a las plataformas Mac y PC usar un solo archivo de fuente.

En el mismo año, CSS incorporó las primeras reglas de estilo de fuente, y al año siguiente, el primer soporte para fuentes web se agregó a Internet Explorer 4 (aunque no se adoptaron ampliamente en ese momento).

Evolución tipográfica en la web

El siglo XXI trajo avances considerables en las fuentes web. En 2009, se desarrolló el formato de fuente abierta web (WOFF) y se agregó al estándar web abierto W3C. Este desarrollo allanó el camino para la adopción generalizada de fuentes web en 2011 cuando todos los principales navegadores finalmente adoptaron soporte para archivos en formato WOFF.

La adopción generalizada de fuentes web permite a los diseñadores gráficos opciones tipográficas casi ilimitadas.

El soporte generalizado para las fuentes web revolucionó el diseño digital, permitiendo a los diseñadores opciones prácticamente ilimitadas en tipografía web y marcando el comienzo de las tendencias, incluida tipografía de grandes tamaños y el uso de fuentes de contorno (outline fonts).

La introducción de fuentes variables dentro del estándar OpenType en 2016 fortaleció la revolución de la tipografía web. Las fuentes variables pueden cambiar el tamaño y el peso en función de dónde se usan en un diseño, dentro de un solo archivo de fuente. Esta flexibilidad significa usar menos archivos de fuentes, lo que resulta en tiempos de carga de página más rápidos.

¿Qué le depara al futuro de la tipografía?

Las fuentes variables han tenido un impacto significativo en el diseño de tipografía digital, pero todavía hay espacio para que surjan nuevas tendencias y tecnologías en el futuro. Un área donde todavía faltan muchos tipos de letra es la cobertura global de idiomas. Si bien muchos tipos de letra se centran en juegos de caracteres latinos, hay otros idiomas occidentales (como el griego y el alfabeto cirílico) que deberían incluirse más ampliamente como estándar en los archivos de fuentes.

Algunas áreas de diseño cambian y evolucionan rápidamente, pero la tipografía ha evolucionado más lentamente a lo largo de los siglos. Una tecnología emergente para observar es el desarrollo de fuentes de color, dentro del formato OpenType-SVG. Estas fuentes permiten a los diseñadores usar múltiples colores dentro de un solo glifo. Si bien la tecnología ha existido para hacer esto durante algunos años, todavía no se ha adoptado ampliamente. Por otra parte, las fuentes web fueron técnicamente posibles durante más de una década antes de que se adoptaran ampliamente.

Si la historia de la tipografía ha demostrado algo, es que la tipografía continuará evolucionando para satisfacer las necesidades de los diseñadores, los nuevos formatos y los lectores.

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